En el mundo del vino, la arquitectura se ha convertido en un catalizador capaz de traducir lo intangible en algo tangible: un espacio que se puede ver, tocar y recorrer. Beronia y Faustino son dos ejemplos de cómo las grandes bodegas han sabido materializar su esencia a través de proyectos arquitectónicos únicos capaces de entablar un diálogo natural con el paisaje.
Ambas comparten un principio común: la búsqueda de la excelencia a través de la integración y el respeto por el entorno. Daisalux contribuye a este objetivo con soluciones de iluminación de emergencia que proporcionan una integración armoniosa de las luminarias en los diferentes espacios de cada proyecto arquitectónico.
Bodegas Beronia. Proyecto: IDOM
El Legado de Bodegas Faustino. Proyecto: Foster + Partners
Beronia. Amplificar el paisaje.
La historia de Beronia está íntimamente ligada a la tierra. Desde sus orígenes, la bodega ha cultivado una conexión esencial con el viñedo, elaborando vinos que reflejan su carácter singular. Para su nueva bodega, el reto era trasladar esa conexión al espacio construido. No imponerse sobre el paisaje, sino amplificarlo.
La arquitectura responde a esta premisa: el edificio nace como una prolongación natural del terreno, aprovechando el desnivel de ocho metros de la ladera para enterrarse y minimizar su impacto visual. Al mismo tiempo, el diseño optimiza el proceso productivo mediante el uso de la gravedad. La luz natural estructura la experiencia del visitante en este espacio proyectado por IDOM.
En las áreas de cata, la luz se expande, filtrada por materiales nobles que dialogan con la esencia del vino. En la sala de barricas, la penumbra envuelve en un ambiente casi sagrado. El proyector de emergencia ATRIA se alinea con el carácter del entorno, garantizando la visibilidad con la máxima discreción. En la imagen de la derecha, la vemos en funcionamiento.
ATRIA, diseñada para grandes espacios como la sala de producción de Beronia, habla el mismo lenguaje que la iluminación técnica manteniendo la coherencia visual.
La baliza CLAVO, de dimensiones milimétricas, se integra en la escalera de caracol y permite crear efectos de iluminación que elevan la percepción del espacio. En el botellero, la luminaria de emergencia LENS se incorpora en la parte central de una composición de luces circulares, sumando valor estético y funcional.
Faustino. Compartir un legado.
Faustino es una historia de tradición familiar transmitida de generación en generación, marcada por una premisa: acercar el vino a las personas, haciendo de cada botella una historia sobre el tiempo y la tierra.
Con “El Legado de Bodegas Faustino”, esa vocación se traduce en un espacio pensado para acoger y compartir. Firmado por Norman Foster y desarrollado íntegramente por Foster + Partners, el pabellón abraza a las personas desde la apertura y la experiencia sensorial. La estructura de madera –libre de apoyos intermedios– y el techo antifunicular definen un pabellón que favorece la continuidad espacial y matiza la entrada de luz natural a través de un gran lucernario central.
A lo largo del día, la atmósfera se transforma, acompañando la vivencia del visitante.
La luminaria de emergencia IZAR, ubicada en accesos y recorridos principales, se funde con la iluminación técnica y garantiza la seguridad sin interrumpir la narrativa visual. Gracias a sus reducidas dimensiones, la luminaria de emergencia SPICA se oculta en la parte del techo de la escalera frente al ascensor, mostrando su capacidad de unir forma y función.
Uno de los detalles más significativos es la integración de SPICA en las aristas del techo, ejecutada con la máxima sutileza.
Las luminarias LENS desaparecen en las uniones estructurales de color negro, preservando la pureza del diseño y la coherencia con la iluminación técnica escogida para el lucernario.